El tratamiento general de las heridas consiste en el conjunto de actuaciones dirigidas a favorecer el proceso de cicactrización de las mismas y evitar las complicaciones.

Las heridas son lesiones traumáticas en las que se pierde la integridad cutánea y en las que, siempre que sea posible, se debe realizar una sutura directa, con una técnica adecuada, para conseguir una cicatrización más rápida y con mejor resultado estético y funcional (pulse aquí si quiere saber más sobre heridas y aquí si quiere saber más sobre el proceso de reparación de las heridas o cicatrización). Por otra parte, las heridas pueden pueden ocasionarse de forma accidental o realizarse de forma controlada. Esto es importante porque en el primero de los casos (heridas accidentales que suceden en ambientes no controlados -las típicas-), el tratamiento general de las heridas debe iniciarse:

1. Administrando analgesia si se prevee que la cura va a resultar dolorosa (oral, intravenosa o incluso infiltrar anestésicos locales).

2. Realizando un lavado profuso por arrastre, inicialmente con suero fisiológico y posteriormente con un antiséptico, para eliminar agentes infecciosos y cuerpos extraños por la acción mecánica del arrastre.

3. Eliminando , si es preciso, tejidos contundidos, isquémicos o necróticos mediante desbridamiento mecánico (corte y extirpación) según la técnica de Friedrich (pulse aquí si quiere saber más), para asegurar un buen tejido de granulación que pueda cicatrizar. Y que de no hacerlo, constituyen un foco de infección.

3. Evaluando, en función de las características de la herida, mecanismo de producción y tiempo transcurrido hasta la actuación médica, si:

– Realizar una sutura primaria, dejar que cicatrice por segunda intención o realizar una sutura primaria diferida.

– Asociar antibioterapia.

Durante la evolución de las heridas, tanto de las accidentales como de las que se realizan de forma controlada en quirófano o incisiones quirúrgicas, se va a precisar un tratamiento general de las heridas o curas de diferentes modalidades, que se van a realizar con periodicidad variable en función de su comportamiento. Así, este tratamiento general de las heridas o tipo de curas, debe realizarse en condiciones de esterilidad y también debe administrarse analgesia si se prevé que vaya a resultar dolorosa. Comprende estos 4 tipos principales de cura y la elección de uno u otro, va estar condicionado por la evolución de la herida y durante la misma, puede ser necesario alternar diferentes tipos (en casos de mala evolución, hasta los cuatro):

1. Cura plana

– Es la más tradicional.

– Se realiza en heridas suturadas, donde se practica un arrastre mecánico con gasas impregnadas, primero de suero fisiológico y luego con algún antiséptico, dejando después la herida cubierta por gasas o compresas o destapada, dependiendo del tiempo de evolución.

2. Cura a presión, por irrigación o por barbotaje

– Suele indicarse en heridas contaminadas o infectadas.

– En ellas, se retira parcialmente la sutura para favorecer que drene el exudado y se realiza un lavado a presión en su interior con suero fisiológico y/o antiséptico.

– A veces, para evitar que «cierre en falso», es decir, que cierre la piel dejando una cavidad interna, por falta de cicatrización de tejidos más profundos, lo que perpetuaría el exudado y la infección, puede dejarse colocado un drenaje no aspirativo o tipo penrose.

3. Cura oclusiva o húmeda

– Se realiza en heridas abiertas y/o que están cicatrizando por segunda intención, una vez resuelta la infección.

– Consiste en impregnar la lesión con una pomada de acción antibiótica, desbridante o cicatrizante o dejar colocado un apósito con principios activos de acción absorbente, desbridante, antibiótica, pro-cicatriciales…

– En relación con los apósitos, de forma general y resumida, pueden clasificarse según su acción (y en algunos casos, también pueden combinarse):

a. Control de la infección: Los más utilizados son los apósitos con plata.

b. Control del exudado: Destacan las espumas de poliuretano y los exudados.

c. Desbridantes: Realizan esta acción los hidrogeles e hidrocoloides.

d. Cicatrizantes: Aquellos que llevan ácido hialurónico, colágeno e iones.

e. Aislantes de la herida: Poliuretano.

f. Otros apósitos con otras acciones: El carbón activado controla el mal olor de las heridas infectadas y la silicona realiza presión y protección de las heridas, remodelando la cicatriz para que tenga el mejor aspecto posible.

4. Terapia de vacío

– Es el tipo más avanzado de cura.

– En ella se aplica una presión controlada negativa a heridas abiertas, extensas y/o profundas (se coloca una esponja de poliuretano que se adapta a la herida -esta esponja no puede contactar ni con vasos ni con vísceras-, se fija minuciosamente con un apósito adhesivo y se conecta a una bomba de vacío), consiguiendo crear un buen ambiente cicatricial al controlar el exudado, mejorando la perfusión tisular y acelerando la formación de tejido de granulación.

5. Injertos y colgajos

Son técnicas quirúrgicas avanzadas, donde se transplanta tejido para cerrar heridas limpias con una pérdida de sustancia que impide que se puedan suturar.

– Los injertos son transplantes de un segmento de piel completamente desconectado de su zona de obtención, por lo que su supervivencia depende de la vascularización de la zona receptora, fundamentalmente durante las 48h iniciales. En función de lo región corporal donde se vaya a colocar, se eligen diferentes tipos de injertos y de distintas zonas donantes.

– Los colgajos son transplantes de un área de piel, tejido celular subcutáneo y músculo, que se mantiene unido a la zona donante o de procedencia por un pedículo vascular. Se utilizan fundamentalmente para tratar pérdidas de sustancia profundas.

Toda la información proporcionada pretende mejorar el conocimiento general, pero quienes no sean profesionales sanitarios no deben realizar curas ni utilizar pomadas medicamentosas o apósitos sin indicación o supervisión de su cirujano.

Si tiene dudas, en Clínica Montejo podemos aconsejarle.

Aunque, como se ha indicado, debe consultar con su médico sobre su caso particular, si quiere saber más, puede consultar en los siguientes enlaces:

– Pulse aquí para saber más sobre contusiones.

– Pulse aquí para saber más sobre heridas.

– Pulse aquí para saber más sobre cicatrización.

– Pulse aquí para saber más sobre patología o complicaciones de la cicatrización.

– Pulse aquí para saber más sobre tratamiento general de las heridas, apósitos y tipos de curas.

– Pulse aquí para saber sobre quemaduras.

– Pulse aquí para saber más sobre úlceras por presión.