Las heridas son lesiones de origen traumático, al igual que las contusiones, pero de las que se diferencian fundamentalmente por la rotura de la piel. Al romperse la piel, se interrumpe la barrera física que supone la integridad cutánea, siendo lesiones contaminadas que pueden infectarse. Así, las heridas necesitan resolverse mediante una reacción inflamatoria especial que es el proceso de cicatrización (pulse aquí si quiere saber más sobre cicatrización).

Tanto las heridas y como las contusiones son un motivo frecuente de atención en los servicios de urgencias y de consulta con un cirujano.

Por otra parte, existen dos tipos especiales de heridas, con características propias, condicionadas por su etiopatogenia o por cómo se ocasionan: las quemaduras y las úlceras por presión (UPP).

Clasificación

Existen dos formas generales de clasificarlas:

1. Por su mecanismo de producción

(- En función del agente causante pueden ser punzantes, incisas – si las ocasiona un agente cortante-, contusas -si sus bordes son irregulares-, inciso-contusas, por arrancamiento, con pérdida de sustancia…

– Además, entre estas tienen nombre propio las heridas por empalamiento -donde el agente traumático queda impactado en un orificio natural- y el scalp o arrancamiento del cuero cabelludo.

– También se pueden clasificar en función del agente agresor -y van a tener características distintas, lo cual va a condicionar una actuación específica en cada caso en heridas por arma blanca, heridas por arma de fuego y heridas por cuerno de res bovina o cornadas).

2. Por su profundidad.

Sintomatología

Las heridas por definición presentan separación de bordes, dolor y a veces, hemorragia.

Diagnóstico

– Es clínico, en función de los síntomas y signos asociados que pueden apreciarse durante la evaluación médica.

– Si existen dudas en cuanto a la profundidad de los tejidos lesionados, o en aquellos casos en que penetran en cavidades, puede evaluarse la afectación de estructuras profundas mediante prueba de imagen, con ecografía fundamentalmente o tomografía computarizada (TC).

Tratamiento

– En todos los casos, se practica tratamiento general que tiene como objetivo evitar o minimizar la infección de las mismas. Consiste en el lavado por arrastre con suero fisiológico o soluciones antisépticas para eliminar por arrastre agentes infecciosos y cuerpos extraños.

– En algunas ocasiones, es necesario realizar un desbridamiento mecánico para eliminar tejido contundido o dañado, que supone un foco de infección, mediante escisión o corte (a esto se le llama técnica de Friedrich).

– En función de la longitud y profundidad de la herida, puede ser necesario realizar una sutura directa para que cicatrice por primera intención. Esto, que no siempre es posible (por ejemplo, no puede realizarse en heridas infectadas) consigue un mejor resultado estético y funcional que la cicatrización espontánea.

– En algunos casos de heridas complejas o complicadas, se pueden requerir tipos espécicos de curas (a presión o por barbotaje, curas oclusivas, terapias de vacío) o incluso apósitos específicos. Más abajo, dispone del enlace si está interesado en saber más sobre tipos de curas y apósitos.

– El dolor se trata con analgésicos/anti-inflamatorios no esteroides (AINES) y reposo relativo/inmovilización.

Aunque ante cualquiera de estas lesiones debe consultar con su médico, para que le indique cual es el tratamiento más adecuado para usted, si quiere saber más, puede consultar en los siguientes enlaces:

– Pulse aquí para saber más sobre contusiones.

– Pulse aquí para saber más sobre cicatrización.

– Pulse aquí para saber más sobre patología o complicaciones de la cicatrización.

– Pulse aquí para saber más sobre tratamiento general de las heridas, apósitos y tipos de curas.

– Pulse aquí para saber sobre quemaduras.

– Pulse aquí para saber más sobre úlceras por presión.