Close
+34 923 008 255

Como se decía con anterioridad, la mayoría de estas lesiones son de localización cutánea y subcutánea.

Clasificación y definiciones

En función de que precisen una solución en corto espacio de tiempo o que pueda demorarse, pueden clasificarse en:

1. Lesiones que requieren un tratamiento preferente, en corto espacio de tiempo

Suelen presentar un componente infeccioso

1.1. Panadizo superficial

– Es la infección aguda de cualquier porción del dedo, aunque es más frecuente en la falange distal y a nivel periungueal (paroniquia aguda).

1.2. Forúnculo

– Es la infección por estafilococos (gérmenes que habitualmente están en la piel) del todo un folículo pilosebáceo, con necrosis central supurada (se diferencia de la foliculitis en que en ésta no hay pus).

1.3. Hidrosadenitis aguda

– Es la infección de las glándulas sudoríparas apocrinas. Suele se un problema recidivante y crónico.

Diagnóstico

Es clínico, con los datos que el médico comprueba durante el examen de la lesión.

En fase aguda, todas ellas presentan datos clínicos de infección/inflamación (enrojecimiento, dolor, edema y a veces exudado purulento).

Tratamiento

– En fase aguda, precisan drenaje quirúrgico, para favorecer la salida de la infección y antibioterapia (tópica o en pomada sobre la lesión o sistémica, por vía oral), para que estos actúen mejor.

-Una vez resuelta la fase aguda, el forúnculo y la hidrosadenitis suelen precisar extirpación completa de la lesión residual para evitar la recidiva. La lesión extirpada suele enviarse para estudio anantomo-patológico (análisis microscópico para confirmar el diagnóstico de benignidad).

2. Patología cuyo tratamiento se puede programar o diferir

2.1. Tumores cutáneos epiteliales

2.1.1. Quiste sebáceo

– Es un nódulo subcutáneo encapsulado de contenido queratósico originado a partir de un traumatismo o de folículo piloso inflamado.

2.1.2. Quiste epidermoide

– Es un nódulo quístico no odontogénico revestido por epidermis que no contiene anejos cutáneos.

2.1.3. Quiste dermoide

– Es un nódulo quístico no odontogénico revestido por epidermis que contiene anejos cutáneos.

– Son muy frecuentes en la región sacro-coxígea. En este caso, suelen precisar para su tratamiento anestesia regional, a veces ingreso y precisan mayores cuidados postoperatorios (por mayor riesgo de infección y dehiscencia de la herida).

Diagnóstico

Se realiza porque al examen físico, el doctor comprueba los datos clínicos que se han explicado en cada uno de ellos.

Tratamiento

– Es quirúrgico, consistente en la extirpación quirúrgica completa (que debe incluir la pared de la tumoración -preferiblemente sin interrupción- y cualquier tracto de drenaje a la piel, para evitar la recidiva) y el cierre primario.

– La lesión extirpada también precisa estudio anantomo-patológico, para descartar malignidad.

2.2. Tumores mesodérmicos

2.2.1. Lipoma

– Es un tumor bien delimitada que generalmente tiene una localización subcutánea (aunque también puede aparecer a nivel muscular, retroperitoneal o en la pared de órganos y vísceras).

– Por tanto, a veces son de mayor tamaño y tienen una extensión o localización en profundidad. En esos casos, se realiza una mayor disección o separación de tejidos para poderlos extirpar y puede ser necesaria la colocación de un drenaje, para la evacuación de fluidos que se ocasionan hasta que la herida cicatriza.

2.2.2. Fibroma

– Es un tumor que deriva de tumores de origen conjuntivo, com el músculo.

Diagnóstico

– Se realiza por el examen físico, donde se comprueba una tumoración de consistencia elástica y bien delimitada, en el plano cutáneo o inferior a él

– Cuando la lesión plantea dudas (por características atípicas, localización profunda…) puede ser necesaria una prueba de imagen (ecografía) con/sin punción de la misma para análisis microscópico (PAAF)

Tratamiento

– Es quirúrgico, con extirpación quirúrgica completa de la tumoración y cierre primario.

– También precisa estudio anatomo-patológico de lesión extirpada para confirmar el diagnóstico.

2.3. Patología ungueal. Uña encarnada u onicocriptosis.

Esta es la lesión que suelen tratar los cirujanos. El resto (infecciones, onicogrifosis o aumento del grosor de la uña) suelen ser atendidas por el dermatólogo. Su médico realizará un diagnóstico y le indicará la actitud a seguir.

– Es el crecimiento de la uña (más frecuente en el primer dedo del pie) incrustándose en la piel, ocasionando una reacción inflamatoria y pudiendo infectarse.

– Puede surgir espontáneamente o por presión mantenida (zapatos estrechos).

– El diagnóstico es clínico, con la comprobación al examen físico de su médico de los signos descritos.

– El tratamiento definitivo es quirúrgico, con la extirpación parcial o total de la uña con un segmento de matriz, si se pretende que ésta no vuelva a salir.