¿QUÉ ES?

– Las hemorroides son una patología muy frecuente que afecta al canal anal (proctología) y constituye una causa habitual de sangrado por el mismo (rectorragia).

La proctología trata de un conjunto de patologías que afectan al recto o 15 cm finales del intestino grueso y al canal anal, o 4 cm finales de éste, regiones anatómicas que se muestran esquemáticamente a continuación.

Esquema del recto.
Esquema del canan anal.

Estas 4 patologías que constituyen un motivo de consulta muy frecuente al especialista en cirugía general y del aparato digestivo:

1. Hemorroides.

2. Fisura anal.

3. Fístula perianal.

4. Absceso ano-rectal.

¿QUÉ SON LAS HEMORROIDES?

Definición

– Son un problema vascular, en concreto de insuficiencia venosa, de la región anal.

Patogenia. ¿Por qué ocurre?

– Por rotura de los mecanismos de sujeción de las estructuras vasculares venosos del canal anal, con lo que éstas se prolapsan (equivaldrían a las «varices» del canal anal).

– Además, existen una serie de factores de riesgo que dificultan el retorno de sangre venosa al corazón, favoreciendo que se acumule en la hemorroide, como la obesidad, el embarazo, el estreñimiento, la inactividad física y la bipedestación prolongada.

Hemorroides. Proctología (I). Esquema de tags cutáneos y nódulo hemorroidal externo https://clinicamontejo.com/proctologia-i-hemorroides/
Hemorroides. Proctología (II). Nódulos hemorroidales internos prolapsados https://clinicamontejo.com/proctologia-i-hemorroides/.

Clasificación

Las hemorroides pueden ser:

Externas (las más frecuentes): Están situadas en la parte inferior del canal anal y cubiertas por piel.

Internas: Se localizan en la parte media y superior del canan anal y están cubiertas por mucosa.

Clínica

– El síntoma más frecuente es la rectorragia o hemorragia de sangre roja a través del ano, que suele ser escasa, ceder sola y acompañar a la deposición:

– También puede aparecer disconfort anal, manifestado como picor o escozor.

– No suelen ser dolorosas. Si aparece dolor puede deberse a que se han complicado con un trombo y debe realizarse el diagnóstico diferencial para descartar otras patologías, fundamentalmente la fisura anal, donde el dolor es un síntoma más característico.

Diagnóstico

– Es clínico, y se realiza en consulta médica, en función de los síntomas referidos al cirujano y los hallazgos comprobados durante la exploración física.

– Aunque resulte muy evidente que las hemorroides son la causa del sangrado, debe solicitarse una colonoscopia ante la presencia de rectorragia -sobre todo en mayores de 40 años- para descartar otras causas de la misma.

Tratamiento

Dependerá del tipo de hemorroides:

1. Externas (la mayoría).

– Suelen resolverse con tratamiento conservador, fundamentado en evitar el estreñimiento (con una dieta rica en fibra, suplementos de fibra e ingesta abundante de agua), baños de asiento y analgesia vía oral.

– La cirugía, consistente en la extirpación del nódulo hemorroidal, es necesaria en ocasiones, fundamentalmente cuando se trombosan.

2. Internas.

Va a depender de su envergadura:

Grado I (aquellas que no se prolapsan): Suele ser suficiente con tratamiento conservador, similar a las hemorroides externas, aunque su cirujano, en función de cada caso, puede considerar asociarle un fármaco que mejore el retorno venoso.

Grado II (aquellas se prolapsan al defecar, pero se reducen o regresan al canal anal espontáneamente): De forma individualizada su cirujano podría recomendarle tratamiento conservador, que en este caso podría incluir la ligadura con bandas (colocar una banda elástica en la base de la hemorroide para interrumpir el flujo de sangre hacia ella).

Grado III (aquellas que se prolapsan al defecar pero requieren reducción o reintroducción manual en el canal anal): En este caso se suele requerir la ligadura con bandas o la hemorroidectomía o extirpación quirúrgica del nódulo hemorroidal.

Grado IV (aquellas que de forma persistente se localizan fuera del canal anal): Precisan tratamiento quirúrgico o hemorroidectomía.

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Complicaciones tras cirugía de las hemorroides o hemorroidectomía

La complicación más frecuente es la hemorragia, fundamentalmente con la deposición, y debe contactar con su cirujano ante la presencia de sangrado abundante.

Es habitual el dolor postoperatorio hasta, al menos, una semana tras la cirugía y en ocasiones, más prolongado.

Su cirujano le indicará cual es el tratamiento más adecuado para su caso particular. NO debe tomar ninguno de los fármacos reflejados en estos documentos de recomendaciones si es alérgico a alguno de sus componentes ni sin supervisión por su cirujano.

– Pulse aquí https://clinicamontejo.com/wp-content/uploads/2023/03/Tto-medico-hemorroides-color.pdf si quiere saber más sobre el tratamiento médico o conservador de las hemorroides grado I y II.

– Pulse aquí https://clinicamontejo.com/wp-content/uploads/2023/03/PO-proctologia-color.pdf si quiere conocer algunas recomendaciones postoperatorias para pacientes operados de hemorroides.

NO OLVIDE QUE:

Las hemorroides no suelen doler y su síntoma más frecuente es el sangrado o rectorragia.

– Ante la presencia de sangrado o rectorragia consulte con su cirujano: probablemente tenga que realizar una colonoscopia para descartar otro origen de la misma.

No se administre pomadas con corticoide sin la supervisión de su cirujano. Primero necesita un diagnóstico correcto, ya que estas cremas dificultan la cicatrización y pueden resultar perjudiciales (fundamentalmente si tiene una fisura o herida en el canal anal o va a precisar cirugía).

Si desea más información sobre patología anal benigna:

– Pulse aquí para información sobre fisura anal.

– Pulse aquí para información sobre fístula anal o perianal.

– Pulse aquí para información sobre absceso anal o perianal.