Etiopatogenia. ¿Cómo y por qué se produce la litiasis biliar?

–          La bilis se sintetiza en el hígado y se almacena en la vesícula biliar. Su función es la absorción de las grasas en el intestino delgado.

–          La vesícula biliar se localiza en la parte superior derecha del abdomen, debajo del hígado. Tiene un conducto, llamado conducto cístico, por donde drena la bilis al conducto hepático (conducto que se dirige desde el hígado al duodeno, para así excretar la bilis al intestino y que puede realizar su función).

–          La litiasis biliar son formaciones, comúnmente conocidas como cálculos o “piedras”, que generalmente se forman en la vesícula biliar. Esto sucede cuando existe un desequilibro en la proporción de componentes de la bilis (ácidos biliares,  fosfolípidos, colesterol y bilirrubina).

–          Existen algunos factores predisponentes para la formación de cálculos biliares, como la edad, el sexo femenino, la obesidad, la pérdida rápida de peso, la resección de la porción final del intestino delgado (íleon), la nutrición parenteral, algunas enfermedades asociadas (como diabetes, cirrosis, hemólisis…) o algunos fármacos.

Sintomatología

–          En la mayor parte de los casos (80%) es asintomática, y suele diagnosticarse cuando se realiza una prueba de imagen por otra razón (esto se llama diagnóstico incidental). Cuando da síntomas, éstos aparecen porque la bilis anormalmente espesa (bilis litogénica) o los propios cálculos, obstruyen los conductos de drenaje de la vesícula (conducto cístico) o del hígado (conducto colédoco), impidiendo por tanto, el flujo biliar habitual. Por tanto, estos síntomas suelen aparecer cuando “se hace trabajar” a la vesícula, es decir, durante la digestión y fundamentalmente, tras una ingesta copiosa (que es cuando la vesícula tiene que secretar bilis para que puedan absorberse las grasas). Además, estos síntomas son consecuencia de las contracciones más intensas que tiene que realizar la vesícula para superar el obstáculo (cálculo) que obstruye el conducto de drenaje (esto se traduce como dolor tipo retortijón en la parte superior derecha del abdomen) y de que la bilis almacenada, que no se puede secretar, se infecte en cuyo caso aparecerá fiebre.

Así, estos síntomas, aparecen cuando la litiasis biliar se complica dando lugar a alguno de estos cuadros clínicos que se desarrollarán a continuación:

Diagnóstico

–          La prueba de elección para diagnosticar la litiasis biliar es la ecografía abdominal.

Tratamiento

          No hay ningún fármaco para fluidificar la bilis ni para deshacer las litiasis. Así que el único tratamiento de este problema es la extirpación de la vesícula (colecistectomía) generalmente por vía laparoscópica (ver apartado 5.5).

–           Aunque lo habitual es la extirpación de la vesícula cuando la litiasis produce síntomas, en algunos casos es preciso realizar seguimiento o incluso realizar la colecistectomía aunque el paciente se encuentre asintomático. Su médico le informará sobre ello.

Para facilitar la compresión, en este esquema se muestra de forma resumida la anatomía de hígado, páncreas, vesícula biliar y vías biliares.