¿QUÉ SON LOS DIVERTÍCULOS?

– Los divertículos son hernias o zonas de propulsión de dos capas (mucosa y submucosa) de la pared colónica.

– Su causas más frecuentes son el deterioro de la pared colónica y la dieta pobre en fibra. Es decir, son consecuencia del envejecimiento del colon y podría considerarse como la artrosis del intestino grueso.

– Su localización más frecuente es el colon sigmoide (parte izquierda del intestino grueso que une el colon izquierdo con el recto). Aparecen hasta en el 50% de la población mayor de 50 años.

– Son asintomáticos: aparece la sintomatología cuando se complican (con inflamación, hemorragia…).

– Suelen ser un hallazgo incidental: se diagnostica cuando se realizan pruebas diagnósticas (pruebas de imagen, colonoscopia…) por otra causa.

No precisan ni tienen tratamiento (no existe una actitud terapéutica que los haga desaparecer). Solo se tratan en caso de complicación.

– En algunas ocasiones pueden ocasionar dispepsia o molestias digestivas inespecíficas (molestias en la parte baja del abdomen, flatulencia…). En este caso, su doctor especializado le indicará si precisa realizar alguna prueba diagnóstica o si debe realizar un tratamiento. Aquí puede comprobar que alimentos puede tomar y cuales son los menos adecuados si padece divertículos.

Colon sigmoide o sigma. Autor del dibujo: Alberto Sánchez Kunze. Publicado en: Bases anatómicas, con orientación clínica, en enfermería. 2018. ISBN: 978-84-16305-95-7.
Esquema de la enfermedad diverticular.
Imagen de divertículos visualizados en colonoscopia.

¿QUÉ ES LA DIVERTICULITIS AGUDA?

Definición

Es la complicación más frecuente de la enfermedad diverticular, y sucede cuando se inflama un divertículo.

Patogenia. ¿Por qué ocurre?

Sucede cuando un fecalito obstruye la luz de un divertículo, favoreciendo la proliferación bacteriana y la perforación, generalmente microscópica, de su pared.

Esquema de un divertículo obstruído por un fecalito y con su pared inflamada.

Clínica

Los síntomas más frecuentes son:

– Fiebre.

– Dolor en la parte baja del abdomen (en hipogastrio, entre el ombligo y el pubis, y en fosa ilíaca izquierda, en el cudrante inferior e izquierdo del abdomen).

A la exploración física, se comprobará el dolor a la palpación, a la descompresión tras la palpación (peritonismo) y la resistencia muscular durante la palpación a ese nivel.

Diagnóstico

– Se fundamenta en la sospecha cínica, en base a los síntomas y signos descritos, y en la exploración física.

– Se confirma con las siguientes exploraciones complementarias:

  1. Analítica (donde aparecen datos de infección/inflamación, como leucocitosis o elevación de la PCR).
  2. Pruebas de imagen, fundamentalmente TC abdominal, que comprobará la inflamación del colon, la afectación de estructuras vecinas y la presencia de abscesos (o colecciones infecciosas en la cavidad abdominal).
  3. Colonoscopia, que debe realizarse para descartar tumoración maligna o neoplasia. El momento de realizarla es una vez resuelta la fase aguda, al mes aproximadamente, para reducir el riesgo de perforación.

Tratamiento

1. Diverticulitis aguda no complicada (80% de los casos, la mayoría).

– En estos casos el tratamiento se fundamenta en antibioterapia de amplio espectro, activa frente a las bacterias del colon que más frecuentemente causan esta infección.

– En algunos casos, este tratamiento puede realizarse de forma ambulatoria o domiciliaria, con el antibiótico administrado por vía oral, una pauta analgésica y recomendaciones dietéticas que le indicará su doctor especializado.

– En otras ocasiones, puede ser necesario el ingreso hospitalario para administrar el antibiótico por vía intravenosa y mantener el reposo digestivo durante corto espacio de tiempo (dieta oral absoluta y sueroterapia) .

2. Diverticulitis aguda complicada.

Ingreso hospitalario y tratamiento farmacológico intravenoso. En este caso la infección es más severa. Por esto es necesario el ingreso para administrar el antibiótico por vía intravenosa y mantener el reposo digestivo (dieta oral absoluta y sueroterapia e incluso nutrición parenteral -administración intravenosa de componentes nutricionales sustitutivos de la alimentación).

Drenaje percutáneo. En caso de abscesos intra-abdominales de cierto tamaño, además del tratamiento farmacológico, puede estar indicada la colocación de un drenaje a través de la pared abdominal que evacue el pus y favorezca la acción de los antibióticos.

Cirugía. En los pacientes con peritonitis o infección generalizada de la cavidad abdominal se indica la intervención quirúrgica para evacuar la peritonitis, lavar la cavidad abdominal y diferentes actuaciones sobre el segmento de intestino enfermo en función de su estado. Será el cirujano especializado quien informe de cual es la actuación óptima para cada caso en particular (lavado y colocación de drenaje, resección de intestino enfermo y sutura o anastomosis o intervención de Hartmann -resección de segmento de colon enfermo y confección de colostomía terminal, en aquellos casos de alto riesgo de fracaso de la anastomosis por peritonitis muy grave. En estos casos, su cirujano especializado le explicará si en una segunda intervención quirúrgica posterior puede reconstruirse el tránsito intestinal -volver a unir los segmentos colónicos desconectados para recuperar la vía digestiva natural-, así como el momento idóneo para hacerlo).

Intervención de Hartmann. Autor del dibujo: Alberto Sánchez Kunze. Publicado en: Generalidades en cirugía y práctica quirúrgica. Patología quirúrgica básica. 2019. ISBN: 978-84-17601-21-8.

3. Cirugía programada en la diverticulitis aguda.

Tras un episodio de diverticulitis aguda complicada o dos de diverticulitis aguda no complicada, su cirujano puede indicar intervención quirúrgica para extirpar el segmento de colon enfermo (y generalmente, anastomosar o unir los extremos resultantes)

Recomendaciones post-cirugía (para aquellos pacientes operados por diverticulitis)

Estas son recomendaciones generales, que su cirujano adaptará a su caso particular.

Régimen de vida: Puede y debe hacer una vida activa y normal. No debe realizar ejercicio físico intenso ni cargar con peso en un mes (para tratar de evitar que rompan las suturas y la herida se abra o cicatrice mal y aparezca una hernia).

Alimentación: Inicialmente, algunas recomendaciones alimenticias pueden facilitar su recuperación. Mire aquí si no las conoce o le interesan.

Cuidados de la herida: Puede lavar la herida diariamente con agua y jabón y administrar un antiséptico después de secarla bien. El material de sutura suele retirarse a partir de los 10-14 días de la intervención.

Medicación: Su cirujano le indicará la pauta analgésica idónea para usted. También, si necesita ponerse inyecciones de heparina de bajo peso molecular para reducir el riesgo de trombosis venosa en las extremidades inferiores. En general, puede mantener su medicación previa salvo los anticoagulantes orales, que su cirujano le indicará cuando y cómo volverlos a tomar. Estas son unas instrucciones generales que necesitan ser supervisadas, en cada caso, por el cirujano responsable.

Complicaciones tras cirugía colónica por diverticulitis

Durante es postoperatorio las complicaciones más frecuentes son:

– De la herida: Hematoma, infección o alteraciones neurológicas (dolor, anestesia o disminución de la sensibilidad en una zona de la pared abdominal, como consecuencia de la lesión o atrapamiento de alguna terminación nerviosa por el propio proceso de cicatrización).

Debe contactar con su cirujano si aparece sangrado abundante por la herida, si tiene un hematoma cada vez mayor o si la herida está cada vez más enrojecida, dolorosa, inflamada o con exudado.

– Sospecha de complicación intra-abdominal: Debe contactar con su cirujano si tiene fiebre o tª >/= 37.8ºC, dolor o distensión abdominal o náuseas/vómitos persistentes.