–          La cirugía de la vesícula biliar y de la litiasis biliar en todos los casos consiste en la extirpación de la vesícula biliar (colecistectomía), conteniendo la litiasis. Lo que varía es la forma de abordaje: mínimamente invasiva (en el caso de la laparoscopia, la cual permite que el paciente se recupere más pronto y mejor) (ver cirugía laparoscópica en el apartado otras cuestiones quirúrgicas de interés) o vía abierta convencional. La técnica más habitual es la colecistectomía laparoscópica.

–          Se trata de una cirugía importante. Su cirujano le informará más detalladamente sobre ella, así como de las potenciales complicaciones.

–          La litiasis biliar se forma, según se ha explicado, por un desequilibrio entre los componentes de la bilis, que es anormalmente espesa. No existen fármacos eficaces para disolver los cálculos biliares ni para fluidificar la bilis.

– La vesícula extirpada, como todas las piezas quirúrgicas, será enviada a analizar al microscopio por el anatomo-patólogo para confirmar del diagnóstico de sospecha pre-quirúrgico.

Vesícula biliar extirpada por laparoscopia. Fíjese en como la vesícula estaba completamente ocupada por litiasis, apenas tenía bilis. La paciente consultó por una sintomatología inespecífica, de molestias con la digestión. El diagnóstico se confirmó mediante ecografía. Tras la cirugía, ha mejorado considerablemente y se encuentra prácticamente asintomática.